Hasta ahora, sólo, se conocían cinco retratos de la Serie de locos y dementes de La Salpêtrière. El Neurocientífico español Javier Burgos ha encontrado un último retrato (El sexto de una colección de 10) los “Rostros de la locura” en una colección italiana (Se puede ver la publicación en The Lancet).

Javier Burgos, ha perseguido desde hace tiempo este fin que ahora encuentra un desenlace feliz: “La sexta monomanía de Géricault”. Mientras revisaba colecciones digitales y exposiciones, hace poco más de un año, encontró una muestra celebrada en Rávena en 2013 que llamó su atención. Era Borderline y en el vídeo promocional mostraba dos pinturas de Géricault: El médico jefe del Manicomio de Buffon y Retrato de hombre: Homo melancholicus.

Fue este segundo el que despertó su instinto y fue por eso que comenzó a investigar sobre el origen y significado del lienzo. Ya de por si, le recordaba a “Los rostros de la locura” de Géricault (Artista del Romanticismo). Javier Burgos es une médico de reconocido prestígio que ha dedicado su vida a estudiar la neurobiología del alzhéimer y la frenopatía del siglo XIX, pero, también, es un apasionado del arte.

Su obsesión son Los retratos perdidos de Géricault, esos que ya desde 2017 empezó a buscar entre decenas de artículos, catálogos e imágenes de cuadros. Estaba empeñado en descubrir los misterios que escondían “Las Monomanías”. Se trata de una serie de pinturas con rostros de enfermos mentales, con la que pretendía ilustrar la fisonomía de este tipo de pacientes. Esta serie fue un encargo de Étienne-Jean Georget (Médico de La Salpêtrière, un hospicio). Étienne-Jean Georget es conocido como el padre de la Psiquiatría Social y doctor de Géricault (Que estaba aquejado de melancolía).

Géricault había pintado, con anterioridad, cuerpos reales en su célebre “Naufragio”, por eso no tuvo problemas en poner cara a la locura a través de los pacientes que retrató. Son lienzos de iguales dimensiones, donde los pacientes aparecen de medio cuerpo, en la penumbra y sin mirar a nadie.

Cuando Gericault murió, esta serie se dividió entre Lachèze y Marèchal, dos de sus discípulos. En 1863 el historiador Louis Viardot dejó constancia de la existencia de los cinco retratos adquiridos por Lachèze: “La cleptomanía”, “La envidia”, “La ludopatía”, “La pedofilia” y “La megolomanía” (Delirios de grandeza).Estos cuadros se encuentran repartidos por varios museos: París, Lyon, Gante, Winterthur y Massachusets. Por desgracia, los retratos de Marèchal se perdieron en el tiempo.

Géricault, no imaginaba que sería él mismo quien descubriera parte del misterio, encontrando uno de ellos en Italia. En el artículo publicado en la revista médica británica The Lancet explica sus conclusiones. Las dimensiones de “Retrato de hombre: Homo melancholicus”, coinciden con el resto de la serie. La composición parece mantener los criterios presentes en las cinco monomanías conocidas (Retrato de medio cuerpo y rostro iluminado que emergiendo de un fondo oscuro). Además, las ropas tienen algunas similitudes con las que lleva la mujer de “La Envidia” (En el Musée des Beaux-Arts de Lyon).

La enfermedad representada es la melancolía (Tristeza). Una dolencia que (Por el psiquiatra alemán Heinrich Schüle) tiene como característica distintiva el “Omega melancholicum” (Puede verse la frente arrugada en el cuadro italiano recién descubierto).

La aparición del sexto monomaníaco confirma que el resto de retratos perdidos de Gericault mostraban las otras dolencias del alma, aportando más datos sobre la relación de la medicina y el arte.